El dÃa empezó normal, como otro dÃa cualquiera, solo que yo me sentÃa un poco nerviosa y como siempre escondÃa mis emociones. Por suerte ya tenÃa mi equipaje listo, una maleta grande de 23 kg, una maleta de mano de casi 10 kg, un bolso grande, una mochila con mi laptop y un abrigo que no tenÃa ya donde meterlo serÃan mis compañeros de viajes. Un amigo de mi esposo habÃa prometido llevarnos hasta el aeropuerto y a las 11:00 de la mañana en punto ya estaba parqueado afuera de nuestro acogedor apartamento del cuál ya me tocaba decir adiós por el momento. El dÃa estaba frÃo y gris, como cualquier dÃa en invierno en ese paÃs nórdico, durante el trayecto comencé a filmar algunas escenas y me di cuenta que no habÃa disfrutado mucho del otoño y sus maravillosos paisajes, quizás en alguna otra ocasión lo haga. Al llegar a la terminal dos, del aeropuerto de Arlanda, nos sorprendió mucho que estaba completamente vacÃo el parqueo, pero bueno eran tiempos de covid, al adentrarnos a la terminal para buscar el área de check in nos encontramos con la sorpresa de que todos los vuelos habÃan sido trasladados a la terminal cuatro. Nos miramos sorprendidos pero a la vez aliviados porque aún nos quedaba mucho tiempo para la partida de mi vuelo.
Llegando a la terminal cuatro, dicho sea de paso quedaba a 1km de la terminal dos, el ambiente enseguida comenzó a cambiar y empezaron aparecer las personas y distintas tiendas y lugares de comida abiertos. Rápidamente nos pusimos nuestras mascarillas pues era de uso obligatorio para todos. El check in por suerte pasó sin ningún problema incluso pude enviar mi maleta de mano junto con la maleta grande libre de costos.
Entre besos, abrazos, un cuÃdate y ten cuidado me despedà de mi esposo no sin antes de acordarme que me habÃa dejado mi cargador del móvil en la casa, algo siempre se tiene que quedar pero porque el maldito cargador de carga súper rápida, pero bueno ya me compraré otro, aunque no será lo mismo si bien conoces los cargadores rápidos.
Luego de una espera de un par de horas llegó la hora de embarcar y decir un hasta pronto a mi segundo hogar, pero....
¡¡¡Madrid, España me espera!!!

